lunes, 30 de marzo de 2009

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E L C H A R C O

"Algunos nacen póstumamente".
Frederick Nietzsche

LA MUJER LLEVABA UN PENSAMIENTO ROJO;
EL HOMBRE, UN SOMBRERO BORSALINO.

CON SUS MANOS ENTRELAZADAS, COMO UN PUENTE COLGANTE,
INTENTARON ALCANZAR LA OTRA ORILLA.

LA FLOR VOLÓ HASTA EL AGUA, EL SOMBRERO SALIÓ HUYENDO;
UN VIENTO INTRATABLE HABÍA CRUZADO DE ACERA.

LOS DOS SE HUNDIERON, SUJETOS AL TALLO DE LA FLOR,
CON LA MISMA RESIGNACIÓN QUE UN YUNQUE.

SERÍAN LAS SEIS DE LA MAÑANA.

TODAS LAS FAROLAS, CÍCLOPES DE LA CALLE,
CERRARON SU OJO EN ESE MOMENTO.


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2 comentarios:

Raquel Giménez dijo...

Hermoso texto, G.d.P. Tu desapego no tanto. Nadie es perfecto, pero algunos textos redimen las faltas.
Suerte.

ACCIONISTA número 4 dijo...

Hola de nuevo, amiga Raquel!

Lamentamos el restraso en nuestra respuesta pero se nos había escapado tu mensaje en esta entrada...

Vemos que tus visitas siempre son con "conocimiento de causa"... en este caso por G.d.P.. Nos sorprende/alegra que le conozcas personalmente y que su texto te resulte hermoso... por su desapego precisamente le seleccionamos para figurar en nuestro blog (si fuese un pelín más comprometido y constante sería un buen accionista).Pese a todo, nosotros no descartamos que algún día este chico sea digno merecedor de nuestro anonimato (y de cualquier lazo sincero) y se incorpore en nuestra sociedad.

Pero no necesita suerte, necesita espabilar... (seguro que él leerá todo esto, je, je).

Una vez más (y siempre, en realidad), muchas gracias por tus palabras.

Y salud para disfrutarlas!!